jueves, 10 de enero de 2013

La Sociedad del Conocimiento y la generación analógica en América Latina


La raza humana es una raza social. Para su desarrollo debe trabajar en equipo, lo que hoy se conoce como “trabajar en redes”. La raza humana es capaz de crear valor, debido a su inteligencia y a estar dotada de imaginación, creatividad, emocionalidad.

Para trabajar en redes, los humanos necesitan comunicarse. La humanidad ha sido la única especie sobre la tierra que ha evolucionado hacia una forma compleja de comunicación, que es la base de una sociedad compleja capaz de crear y generar valor a partir de los recursos de que dispone. Esos recursos han sido, desde los albores de la humanidad, tangibles: recursos naturales, recursos financieros, recursos laborales. Hoy la humanidad enfrenta un cambio de paradigma disruptivo, que cambia la forma en que se organiza, crea valor y se desarrolla. Un nuevo recurso comienza a tener mayor peso, y es un recurso intangible: el conocimiento. El desarrollo de la sociedad, comenzando por el desarrollo económico – que ha estado siempre en la raíz de la dinámica social – se apoya ahora en el conocimiento y el capital intelectual. Entre dos países con igualdad de recursos de otro tipo, será más competitivo y podrá desarrollarse mejor el que sea más creativo. Incluso, se podrá desarrollar mejor aunque tenga menos recursos. Ejemplos como Singapur, Corea del Sur o Finlandia son demostración de que esta no es una teoría que queda muy bien en un documento, sino una realidad. Los Gobiernos avanzados consideran explícitamente a la Sociedad y la Economía del Conocimiento como su siguiente objetivo. Las empresas del conocimiento – como Apple, IBM, General Electric o Microsoft - ya están primeras en los rankings de empresas por capitalización de mercado. Solo las grandes petroleras – debido al precio del crudo – hoy figuran junto a ellas.

Toda América Latina está estructuralmente mal preparada para esta nueva era. Sus sociedades y sus economías se basan en recursos naturales. Tiene un escaso desarrollo de recursos intangibles. Sus inversiones en investigación y desarrollo son bajas, con porcentajes sobre el PIB varias veces inferiores a los países europeos o asiáticos. Sus sistemas de innovación son precarios, como lo demuestra la bajísima cantidad de patentes por mil habitantes. Sus sistemas educacionales están mal evaluados, y la educación es la base sobre la que se asienta la economía y la sociedad del conocimiento.

Los países de América Latina llegaron tarde a la revolución industrial, y quedaron rezagados en el desarrollo económico. Ninguno figura dentro de los países desarrollados, a pesar que tienen más recursos naturales que muchos de los países más avanzados. Economías que hasta unas pocas décadas atrás eran más pobres que la de muchos países latinoamericanos – como Singapur, Corea del Sur o Finlandia – hoy sobresalen por encima de cualquier país de la región. Chile, por ejemplo,  ha sido líder de desarrollo económico en la misma, pero sigue teniendo uno de las peores distribuciones del ingreso del mundo, y no está dentro de los llamados países desarrollados, a pesar de llevar más de 30 años con un modelo económico que ha sido admirado y copiado por muchos países en el mundo. ¿No será ya hora que entienda que, ni por la vía de la explotación de sus recursos naturales, ni por la vía de un Estado más omnipresente, podrá cambiar esa realidad? Al fin y al cabo, más mercado y más Estado es lo que se ha estado haciendo en los últimos 30 años, y la realidad permanece igual. Sin embargo, en la sociedad del conocimiento, tanto Chile como cualquiera de los países de América Latina, tiene su gran oportunidad.

La sociedad del conocimiento se desarrolla sobre plataformas digitales, y es por ello que las agendas digitales son tan importantes. La revolución que trae la sociedad del conocimiento es también una revolución digital, tal como la revolución que trajo el capitalismo fue una revolución industrial. América Latina tiene una nueva oportunidad de (esta vez sí) alcanzar el desarrollo. Porque la revolución digital no es algo que dependa del dinero, sino de la creatividad. No se trata del más grande contra el más chico, sino del más rápido contra el más lento. Y la verdad sea dicha, hasta ahora no ha aprovechado nada de lo que la revolución digital trae consigo. La sociedad latinoamericana sigue focalizada en desarrollarse a partir de sus recursos naturales y de su industria, quizá un movimiento reflejo ante su frustración de no haber alcanzado el desarrollo con una economía basada en recursos tangibles, y que la lleva a seguir insistiendo en hacer lo mismo esperando tener un resultado distinto, mientras otros países ya han comprendido de que se trata de hacer algo distinto.

América Latina no entiende aún la utilidad de las plataformas digitales. No sabe o no entiende que es en Internet donde se está jugando el nuevo juego del desarrollo económico. La economía de Internet es la que crece más rápido del mundo, más incluso que los “tigres asiáticos”. En apenas 20 años ha generado un PIB que supera al de Canadá. Su tasa de crecimiento económico es de dos dígitos, alrededor del 15%. Está creando 2,6 puestos de trabajo de promedio por cada uno que destruye, y está destruyendo puestos de trabajo relacionados con la “economía tangible”, para reemplazarlos por puestos de trabajo relacionados con la “economía intangible”, de mayor valor y mejor remuneración. América Latina corre el peligro de quedarse con una economía basado en los tangibles, perdiendo de paso millones de puestos de trabajo.

El ciclo de creación de valor de las empresas está cambiando totalmente gracias a las nuevas tecnologías. La cadena de abastecimiento puede localizarse en cualquier lugar del mundo, lo mismo que la transformación, que puede estar cerca de los mercados, y lo mismo que la distribución que puede ser externalizada totalmente. Los mercados bajan sus barreras culturales y geográficas, conformando consumidores globalizados que usan las plataformas digitales para comprar, pero también para participar en la sociedad a través de redes sociales, que son capaces de torcer la mano a Gobiernos y grandes corporaciones. El poder está cambiando de eje, yendo más hacia las personas. Nada de esto parece ser asimilado en la Región. 

En Internet hay igualdad de oportunidades y oportunidades ilimitadas. No hay discriminación de ningún tipo por cuestiones de raza, religión, género, edad o status socioeconómico. Vale igual un cibernauta conectado desde una mansión en el país más rico que uno conectado desde una frágil vivienda en una zona pobre de cualquier lugar del mundo.

Los gerentes, empresarios, directores de empresas, políticos, gobernantes, y académicos de América Latina no han sabido cómo reaccionar ante esta nueva realidad. Por lo general lo han confinado al terreno de lo operacional, adaptando las nuevas tecnologías sin cambiar nada más.  "Digitalizan" su realidad, pero no adoptan los nuevos paradigmas de negocio ni de la sociedad emergente. Los cambios han sido tan profundos, tan rápidos y tan disruptivos que ni siquiera han notado sus efectos, porque hasta ahora no los afectan. El gerente, director, empresario, político, gobernante, o académico analógico está en clara desventaja, pero no es consciente de estarlo, y en ello radica el mayor peligro. 

América Latina puede y debe rehacer su modelo de desarrollo, poniendo muchísimo más foco al desarrollo de recursos intangibles. Ello supone adoptar medidas contundentes y muy agresivas en materia de educación, innovación, y uso de tecnologías de la información. 
América Latina ya se perdió una oportunidad de ser una región desarrollada. No creo que haya una tercera oportunidad. Es ahora o nunca. Y no hay mucho tiempo. 

Alfredo Barriga 

miércoles, 3 de octubre de 2012

The economically absurd increase in education costs

My degree in Economics and Business Administration from Universidad Complutense de Madrid cost me US$ 3,500 of dollars of 1972-1977. It included tuition costs in a private College called Colegio Universitario San Pablo. My MBA at IESE cost me US$ 3,600 from 1977 to 1979. My first job gave me a net income of US$ 2,000 in 1980. So the payback of all my Higher education, in dollars of those years, was worth 4 months of income.

My son has just graduated from College in Universidad de Los Andes, one of the top private Universities in Chile. Only to pay this tuition, he needs 27 months worth his initial net salary. If he made an IESE MBA, he could earn twice as much, but the cost of IESE now is 20 times higher. And he would need 35 months of his first salary to pay back all his Higher Education (pre and post grad). That, before he even thought of buying himself a car or a home. Barely put, today Higher Education it is not as profitable as it was thirty three years earlier. I doubt it is profitable at all.

This is not a trouble within my country. From all I have read from papers and media from the US, it’s pretty much the same there, if not worse. I could say it’s universal. Students that go to higher education come out with a huge debt that mortgages their life, or at least, it severely handicaps their future.

Clearly, neither Higher Education today is seven times better than it was thirty years ago, nor salaries are seven times higher. I have estimated that the total Education in Chile, if you take your kid to a private school (public schools are bad), and a good University, amounts to approximately US$ 140,000 each. I have five children. Do the math. No wonder young couples think it over twice before having children.

According to a Mc Kinsey paper[1], 80% of the new jobs which are created today in the US require a degree, but with all the existing Universities only a 30% can be delivered. So, it’s a simple matter of basic economics: the price rises, no matter if the University is a non-profit organization or not. In my country, it is the same thing. Public University tuition fees have risen as much as private ones, despite that they receive money from the Government (and yet, still are in red numbers). So the actual discussion in Chile about profits in High Education is pointless. It will not arrange the problem.

One of the reasons is the cost of teachers. Since there is a higher demand for professional work labor and there is not a rise in teachers available, their price has risen. Universities have responded by hiring part time teachers, for one subject only, downloading their numerus clausus. Paycheck is around US$ 600 per subject (and less!).

The issue is that the actual players cannot give an adequate answer to the needs of the market. The very model of Education (lecturing for a limited number of students) makes it non-viable. One answer you could expect would be to build more Universities. But that would not do. The market is innovative, and is already giving innovative answers to the dilemma, which we will increasingly see in the coming years.

The answer, as Tom Vander Ark puts it in his book, is customized learning[2]. With a change in the role the teacher plays in the model and the learning methodology (it’s learning methodology, not teaching methodology… stupid!) In his book, Tom gives a vision on how that is already happening and will be accelerating as all what happens in the Internet which finally makes a “killer application”, by giving a much more smart and cost effective solution to actual problems. 3.5 million Students “attended” school from home in 2010, a 12% of all K12 base. Digital learning is growing at a rate of 40% per anuum. Tom forecasts that by year 2020 half the States will have adopted the new paradigm (which is not 100% online, but rather b-learning).

Universities, though resilient to the changes, are giving way as well. That is how Harvard and M.I.T. have joined together and launched eDX, a platform that will offer quality contents for free, so as to reach millions of students around the world. I guess the monetization of the effort will be in the accreditation or the use for accreditation, but at a fraction of the actual cost. New online universities, such Open University (with 250,000 claimed Students) are breaking the otherwise solemn and reactionary Academia sector. 

In both cases (school or Higher Education) each student will be able to create his customized “curriculum digitae” where demonstrated competencies will be accredited, with a customized curricular program, which will be available for prospecting employers. 

This way, each Student will be able to focus on those subjects where he or she is more talented and likes the best, so that the ultimate paradigm of which I have been writing lately begins to become a reality: that everyone can work where most talented and likes the best, boosting personal productivity, creativity, innovation, and wealth. The best way, in my opinion, to beat poverty. I strongly believe that Planet Earth is gifted with enough talent to solve all its problems and give a worthy life to all its inhabitants. Only we have since the dawn of humanity pursued the easy riches of natural resources, laying waste to our homeland.

Since the Web was born it has been forecasted that it would have a huge impact on Education, and until now that had not happened. “e-learning” was more kind of “e-reading”, but there had not been a change in methodology or in paradigms in education. That is changing and will change even faster, without the incumbent players having the time to understand how it happened nor why – even if you explain them very clearly as I try to do in this article. Those countries that do not adopt the new paradigm will be left outside of the Knowledge Society and all its benefits, for the simple reason that they will continue creating standard work force at absurdly high costs.

The comfort zone of Education business is ended. No matter if it is non-profit or not. The economic foundations on which it was created and has dwelled ever since are not sustainable in the long term, for the simple reason that the return on investment of Education has dropped to scandalous levels.

Now, in order for this new paradigm to happen, you need three things [3]: 

  • First, companies need to say they will hire students and invest in their workers who get online degrees with certification. That will create real market demand for alternative college education and lifelong learning services. 
  • Second, the government needs to define certification in new regulation. That will enable a market for certification. 
  • Third, the regulation should permit students who take online tests to use any tools available. That should create a market for tools that should support alternative customized education and lifelong learning.  

Experience with innovation has revealed that the blocking factors in a minimal solution have to be eliminated or real change doesn’t happen. 

I really feel sorry for this generation of Students. They will have to pay a huge price for something that will cost a fraction not long from today. Governments will have to deal with that unfair matter of things, and with the savings that the new paradigms will bring on Public Education, leverage the financial burden of Students of different ages.

Alfredo Barriga




[1] Mc Kinsey Global Institute: Help Wanted: the future of job in advanced economies, March 2012
[2] Getting  Smart: How Digital Learning is Changing the World, Tom Vander Ark, Jossey-Bass, 2012
[3] Contribution by William Miller

sábado, 1 de septiembre de 2012

I live in "Virtualia"


I live in Santiago, Chile, but I am finding that every day I am more in another country, which I named “Virtualia” (as happens in many of these obvious names, it is already owned by someone, but not used).

Virtualia is the biggest country in the world, with 2 billion inhabitants. It has the most dynamic economy in the World, growing consistently at a two-digit rate. It creates 2.6 jobs for each one it destroys. It moved 8 trillion dollars worth of commerce in year 2010. It is especially good for Small & Medium companies (SMEs). Its GDP is already bigger than that of Canada, and by year 2040 should be the wealthiest nation in the World.

In Virtualia we are all equal. As long as you can get inside, it doesn´t matter what race, gender, economic status, country, or religion you have. It doesn´t matter if you got inside from the last Apple geek or an old PC, if it is at 512 kbps or 100 mbps in fiber optics. Once you are in, you are equal to any other who is in. We all have access to the same information, the same tools, the same apps. We can find and share information, look for a job, contact anyone, start a company, innovate, give our opinion in anything, be part of any group which is fostering any cause…

In Virtualia there is real freedom. Even for people who come from countries where freedom of speech is not granted, in Virtualia they have more freedom than outside it. There is freedom of communication, freedom of speech, freedom of association, freedom of circulation from one place of Virtualia to any other. You may have your saying anytime, anywhere on any issue. But also, it is a responsible participation, since anything you say is recorded. Each one is accountable for what each one said or did. You may change sides, though, and it will be okay. You may be bullied, but you can deal with it.  

In Virtualia we work networked. We cooperate voluntarily in whatever projects appeal to us and want to join. We do it many times just for the sake of it, just to be helpful. Other times, we do it for a pay. We do not need offices, nor to go to work anywhere: we can work from everywhere. We discuss matters, at times sourly, but there is never bloodshed. We have built a basic consensus on what is right and what is wrong, which we mostly share. We have our own Agenda: it is not put by the Government, or the politicians, or the big corporations. It’s ours. We have been able to outburst authoritarian governments, stopped bills to be passed, change authorities. Those corporations which have tried to interfere and use our data have had to backup immediately. We are only 6 clicks away from each other: a fact that all the self serving powerful in the World should take notice.

Nobody can claim to have Virtualia’s command. We have no government, and we need it as least as possible. Our social dynamism, our huge innovation push, our economic growth has had nothing to do with Government policies, save for granting access and leaving us do the rest. Virtualia is really a place for the people, by the people and with the people, at its base. Those “inalienable rights” that the Founders of the USA talk about (life, freedom and the pursue of happiness) are not cheap talk, but real for those who seek them. So the “liberté, egalité, fraternité” is no slogan in Virtualia, but a reality. We know they don´t come out of the blue, and we must work for them, but they are there. That was genuinely in the minds of the Founding Fathers of Virtualia, and it has worked ever since. This is the first bloodless revolution of humankind!

We are making the education revolution in Virtualia. We are making a Society and an Economy based in inherent, intangible assets of the human race: talents. Our goal is that all those who dwell in Virtualia can develop those talents with which they were gifted from the moment of their creation, because we know that if it happens, we will all benefit from it. So, we are working at new educational models that grant a universal, customized, quality and low cost education, that can be accessible for anyone. We are conscious that education is “the” big tool that will grant wealth to all inhabitants of Virtualia. And we are not satisfied to have 2 billion inhabitants: we miss the 5 billion which still cannot come here.

There is also evil in Virtualia. Not all is rosy. But we know that, until the ends of time, wheat and tares will grow side by side. The advantage we have is that we are connected, and therefore better prepared to combat evil, which is coward by nature. And since we are so many, we are able each day to have better results in our quest; despite we know it will never be totally erased.

There are billions of people who still have no chance to dwell in Virtualia: those are our goal to get inside. There are millions of decision-makers who resist what Virtualia is bringing along because they feel threatened. They don’t realize that Virtualia is becoming more apparent each day, and that the World they think there is will be different. “Indignados” don´t want to live as they do in “tangible” life. They want to live as they do in Virtualia.

Alfredo Barriga

PS: for those who still don´t get it, Virtualia is an intangible place where two billion people spend a great part of their lives

domingo, 26 de agosto de 2012

Vivo en Virtualia


Mi lugar de residencia físico es en Santiago de Chile, pero cada vez paso más tiempo en Virtualia.

Virtualia es el país más grande del mundo, con dos mil millones de habitantes de todas partes del mundo. Tiene la economía más pujante del planeta, creciendo por sobre el 15% anual desde que se fundó. Es el lugar donde más se están creando empleos, con 2,6 empleos nuevos por cada uno que se destruye.  El año 2010 movió más de 8 trillones de dólares en comercio, y a pesar de que es de reciente creación, su PIB ya supera al de Canadá. Ha permitido la creación de las empresas más valiosas de la historia.

En Virtualia todos somos iguales. No importa si entraste a través de una conexión de fibra óptica a 100 Mbps o en un cibercafé de una población a 512Kbps; no importa si usaste lo último de Apple o un PC antiguo. Una vez dentro, todos cuentan por igual, sin discriminación de raza, edad, estrato socioeconómico, género, creencias religiosas o país de origen. Lo de “igualdad de oportunidades” no es un slogan ni un ideal: es real. Todos tienen acceso a la misma información y a las mismas herramientas: para buscar información, para informarse, para entretenerse, para buscar trabajo, para trabajar, para educar, para aprender, para comunicar, para contactar, para emprender, para innovar, para opinar, para mover, para impulsar, para cambiar…

En Virtualia hay verdadera libertad. Libertad de expresión, libertad de asociación, libertad de reunión, libertad de pensamiento. Y se puede ejercer efectivamente. Puedes opinar de lo que quieras, con quien quieras y cuando quieras. Puedes participar en miles de foros sobre cualquier tema y debatir tus ideas. Pero esta libertad es con responsabilidad, puesto que todo lo que digas o escribas ¡queda grabado! Cada uno es responsable de sus dichos y posiciones. Y si cambias de opinión, está perfecto. Y si a alguien le parece mal, habrá otros que les parezca bien. En Virtualia no tienes que temer. Hay algunos países en los que lamentablemente este derecho está perseguido, pero la inmensa mayoría que llega a Virtualia puede ser verdaderamente libre.

En Virtualia trabajamos en conjunto. A través de redes cooperamos para llevar a cabo algo en común. Nos unimos detrás de proyectos comunes. Podemos encontrarnos rápidamente, organizarnos y comenzar a actuar. La mayoría de las veces, lo hacemos sin esperar dinero a cambio, ni buscar fama ni ninguna otra recompensa. Apoyamos las causas que nos parecen justas, disentimos de las que no estamos de acuerdo. Nos enfrentamos, pero nadie sale herido. No hay sangre. Tenemos más o menos un consenso sobre lo que es correcto y lo que es incorrecto. Tenemos nuestra agenda: no la ponen ni los gobernantes, ni la política, no los medios de comunicación,  ni las grandes corporaciones.  En Virtualia todos pueden comunicarse con todos, por múltiples medios. Llegando al contacto del contacto del contacto del contacto del contacto, podernos llegar a cualquiera de los 2 mil millones. En cinco pasos.

En Virtualia no hay un “gobierno central”. Realmente, es el gobierno de la gente con la gente y para la gente. El crecimiento económico, el enorme dinamismo social, la gran innovación generada, no es gracias a ninguna política de un gobierno concreto. La hemos construido entre todos. Los gobiernos nos han ayudado quedándose al margen. En Virtualia nadie manda. Nadie puede decir que lo controla, y no hay manera que lo haga. Los poderosos en Virtualia pueden perder su poder en cuestión de un par de días, y lo han aprendido rápido, porque el poder no viene de ellos sino de la gente que confía en ellos. Para tener, tienen que dar. Para recibir, tienen que compartir. Si no, se quedan sin público.

Por lo tanto, en Virtualia lo de “libertad, igualdad y fraternidad” tampoco es un slogan, sino una realidad. Estamos haciendo una revolución genuina, sin pasarnos a llevar a nadie, sin buscar derramamiento de sangre. La primera revolución incruenta de la historia de la humanidad. En Virtualia lo de los “derechos inalienables evidentes, entre los que se encuentran la libertad, la vida y la búsqueda de la felicidad” no son retórica vacía, sino realidad. Sabemos que no cae del cielo, y que hay que ganarlo, pero sabemos también que es posible para todos, no solo para una élite.

En Virtualia estamos revolucionando la educación. Estamos yendo hacia una sociedad y una economía basada en activos intangibles e inherentes al ser humano: los talentos. Nuestra meta es que todos los habitantes de Virtualia puedan desarrollar todos los talentos con que nacen, porque sabemos que de hacerlo, todos ganamos. Así pues, estamos trabajando en nuevos modelos educativos que permitirán una educación de calidad, universal, personalizada y a una fracción del costo actual. Somos conscientes que la educación es la gran herramienta que permitirá el bienestar a todos los habitantes de Virtualia. No nos bastan los 2 mil millones: queremos que todos los habitantes de la Tierra vivan acá.

En Virtualia las cosas son más sencillas. No hay filas: ¡siempre te atienden inmediatamente! No necesitas sacar "número de atención", ni levantarte más temprano para ser recibido, ni perder tiempo en transportes para hacer cualquier cosa. Los trámites son rápidos. Los certificados te los dan inmediatamente. No necesitas ir al Banco, ni a la AFP, ni a la ISAPRE a comprar bonos de salud. No hay que llenar formularios con el impuesto a la renta, viene hecho, y si te sale a devolver, estás entre los primeros de la lista. 

En Virtualia también hay mal, no todo es color de rosa. Pero sabemos que, hasta el fin de los tiempos, el trigo y la cizaña crecerán juntos, lado a lado. La ventaja es que, como estamos más o menos de acuerdo en qué es bueno y qué es malo, estamos de acuerdo en qué mal combatir, y como somos miles de millones más quienes no queremos lo que consideramos malo, nos apoyamos mutuamente para combatirlo, siendo mucho más eficientes cada día que pasa.

Hay miles de millones de personas que aún no pueden incorporarse a esta tierra de oportunidades. Hay millones de personas que manejan países, negocios y organizaciones, que aún no se dan cuenta lo que está pasando frente a sus ojos, e insisten en seguir haciendo lo que han hecho siempre pensando que es la única forma de seguir adelante. Antes de que pasen 20 años, se encontrarán con que la mayor parte del mundo ya no vive como ellos piensan que vive. Verán que se mudaron a Virtualia. Porque Virtualia está en el alma de todas las personas, desde que son creadas.

Alfredo Barriga

PD: para quienes aún no entienden a qué me refiero, “Virtualia” es un lugar virtual un espacio intangible donde 2 mil millones de vidas humanas pasan buena parte de sus días. 

domingo, 19 de agosto de 2012

El económicamente absurdo incremento de costos en la educación


Mi Licenciatura en Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad Complutense de Madrid costó US$ 3,500 de la época (1972-1977), e incluía el Centro de Estudios Universitarios (CEU) del Colegio Mayor San Pablo, un centro privado de prestigio que mejoraba la educación demasiado masiva de la Complutense.  Entre el año 1977 y 1979 hice mi MBA en el IESE, que me costó US$3,600 de la época (1977-1979). Mi primer sueldo, egresado del IESE, fue de US$2,000 líquidos de la época (1979). Por lo tanto, el costo de toda mi formación superior, incluyendo un post grado en la mejor escuela de negocios de España, fue equivalente a menos de 7 meses del sueldo inicial que tuve una vez egresado.

Mi hijo acaba de salir de Ingeniería Civil de la Universidad de los Andes. Su carrera le cuesta 27 meses de su ingreso inicial. Si quisiera hacer el MBA del IESE, mejoraría su sueldo inicial al doble, pero ahora el MBA del IESE cuesta US$ 80,000. Por lo tanto, si quisiera hacer lo mismo que hice yo hace 40 años atrás, necesitaría alrededor de 35 meses para pagar todo. Eso, antes de comprarse un auto y qué decir de una casa. Simplemente, no es rentable tener la misma formación que tuve yo hace 40 años atrás. Mi recomendación ha sido que no tome un MBA y espere a que el mercado corrija este estado absurdo de cosas, como está comenzando a suceder.

Lo explico de esta forma porque el fenómeno de la sobreinflación en el costo de la educación es mundial. ¿Qué ha pasado? Desde luego, la educación de hoy no es 5 veces mejor que la que recibí yo, y los sueldos no son 5 veces mejores.  Esto, comparando situaciones idénticas en periodos distintos (costo de educación y primer sueldo después de salir), es decir, igual paridad de adquisición de los mismos bienes, y estoy midiendo con el mismo criterio la rentabilidad de la inversión (sueldos necesarios para pagar la inversión). Y no estoy incluyendo la formación básica y media, porque no cuento con los números de antes, pero sé que - en unidades de fomento – el costo de dicha educación se ha incrementado en un 100% desde que llegué de España el año 1992  (en colegio privado). El costo de educación por hijo, si se lleva a un buen colegio privado, asiste a una buena Universidad – pública o privada – y lleva a cabo un posgrado, es de alrededor de 70 millones de pesos.  No es de extrañar que los matrimonios jóvenes se lo piensen mucho antes de tener un hijo (además, están pagando su formación).

Según un estudio de Mc Kinsey[1], el 80% de los nuevos trabajos que hoy se crean en Estados Unidos requieren título profesional, pero con todas las Universidades que hoy existen allí solo se puede cubrir el 30% de dicha demanda. Así pues, el precio se dispara, se trate o no de organización con fines de lucro. En Chile sucede igual. Los aranceles de las Universidades públicas se han incrementado igual que los aranceles de las Universidades privadas, haya o no lucro de por medio. Por lo tanto, el precio no tiene que ver con el lucro.

Una de las razones de dicha inflación es el costo del profesorado. Al haber una mayor demanda por títulos profesionales y no haber aumentado la oferta de profesores, su precio subió. Las Universidades han respondido a ello contratando profesores por asignatura, una plantilla móvil por la cual pagan entre $150.000 y $300.000 al mes por asignatura, con lo cual han reducido el costo del claustro. Pero como la demanda por educación superior ha sido muy superior a la oferta, los precios igual han aumentado.

El caso es que el mercado (público o privado, me da igual) no puede dar respuesta a la demanda por formación superior con el actual modelo formativo. El claustro, la modalidad de “profesor que imparte materia”, la cantidad de alumnos por curso, lo hacen inviable. La respuesta más lógica sería más Universidades. Pero no es la respuesta innovadora. Y el mercado es innovador, y ya está dando respuestas de tal magnitud, que veremos los costos de la formación superior y de la educación en general  bajar notablemente en los próximos 7 años.

La respuesta es el aprendizaje digital personalizado. Con un cambio en los roles de los profesores y en la metodología de aprendizaje (sí: ya no es “enseñanza”, sino “aprendizaje”. Y el cambio de nombre tiene todo el sentido)

En su libro “Getting Smart: how digital Learning is Changing the World”, Tom Vander Ark nos entrega una visión de cómo ello ya está sucediendo y se va  acelerar a la velocidad de todo lo que tiene que ver con Internet. Solo una pinceladas, ya que la mejor forma de saber qué dice es leer el libro (170 páginas, bien redactadas, livianas de leer).

El sector de educación alternativa en Estados Unidos está trabajando en cómo educar al siguiente billón (mil millones) de alumnos – que incluye alumnos de países emergentes y subdesarrollados -  de forma que cada uno pueda ir a su ritmo, con la metodología de educación que se le ajuste mejor de entre una variedad de posibilidades, una malla flexible, una  mejor calidad de formación y un costo significativamente menor. Y lo están logrando. 3,5 millones de alumnos atendieron a clases desde su casa el año 2010 en el K12 (educación básica y media), lo cual equivale al 12% de la población escolar. El aprendizaje digital está creciendo a tasas del 40% anual, y se prevé que para el año 2020 el 100% tenga acceso al mismo – si quiere. La predicción es que en 7 años más la mitad de los Estados habrá adoptado este nuevo sistema, que no es 100% Online, sino una mezcla (BLearning) Los profesores asumen un rol de “red de mentores” a la cual tienen acceso los alumnos en una relación uno-a-uno.  

Por el lado de la formación superior, Universidades del prestigio de Harvard, M.I.T. y Stanford están apuntando en la misma dirección: cómo llegar a millones de estudiantes en todo el mundo. Stanford está trabajando en generar un Master of Science por US$ 2,000 anuales, lo cual pondrá una presión enorme en el modelo actual de formación superior. Entre un MSc. de Stanford a US$2,000 anuales y un título en una buena Universidad chilena a US$ 8,000 por año, no hay donde perderse. También en este caso se trata de llegar a más alumnos con una mejor formación y costos mucho más bajos. Harvard y M.I.T., por su parte, lanzaron en abril de este año la plataforma eDX, que entregará gratis contenidos de alta calidad. El modelo de negocios está en la acreditación.

Tanto en uno como otro caso, cada alumno podrá generar un “curriculum digitae” donde vayan quedando las competencias demostradas que va adquiriendo, sobre una malla curricular personalizada, que quedará a disposición del mercado del trabajo para potenciales empleadores. De esta forma, cada alumno puede focalizar su formación hacia aquellas materias en las que tenga más talento y sienta mayor afinidad, y se comienza a cumplir el paradigma sobre el que he venido insistiendo desde hace años: que cada persona trabaje en lo que más talento tiene y donde más le gusta, para aumentar significativamente la productividad personal y de la economía mundial, generando mejores ingresos y derrotando a la pobreza.

Desde que salió la Web, se había venido pronosticando que traería un cambio radical en la educación, pero hasta ahora no había sucedido. Eso va a cambiar rápida, acelerada y profundamente. Aquéllos países que no adopten el nuevo paradigma con la misma rapidez y profundidad se quedarán atrás en la Sociedad del Conocimiento, porque seguirán generando mano de obra estándar a costos absurdamente altos. La “zona de comodidad” del negocio de la educación se terminó. Da igual si es pública o privada, con o sin fines de lucro. Los supuestos económicos sobre los cuales se funda el actual sistema educacional no son sustentables en el tiempo, debido a que el retorno sobre la inversión en educación cayó a niveles de ineficiencia casi escandalosos.Lo que me parece increíble - porque he hablado con ellos - es que las Universidades actuales están convencidos de que el actual costo de la educación superior es inmodificable. 

Lo siento especialmente por la generación actual, que le tocó pagar este costo. Algún tipo de ayuda deberían recibir – todos – ya que la reducción de costos beneficiará a las nuevas generaciones pero dejarán hipotecadas a las actuales.

Alfredo Barriga


[1] Mc Kinsey Global Institute: Help Wanted: the future of job in advanced economies, March 2012

viernes, 17 de agosto de 2012

La Economía Digital es sobre VERDADERA igualdad de oportunidades


Como estudiante de Economía me enseñaron todo acerca de las bondades del Mercado: como, en un entorno de libre mercado, se consigue una asignación eficiente de recursos que se traduce en una mejor oferta de bienes y servicios a la sociedad. También aprendí sobre las hipótesis básicas que hacen que eI libre mercado funcione. Le creo a las teorías. Pero no le creo a la realidad… como es ahora. La razón principal es que una de las hipótesis centrales no funciona. Pero la buena noticia es que la economía digital corrige esa falla.

Para que el mercado funcione correctamente, la hipótesis es que todos los participantes, tanto productores como consumidores, deben tener acceso a la misma información. Cuando hay asimetrías de información, hay abusos. Es con las asimetrías de información que los “juegos de poder” se potencian, quebrándose el principio de balance de poder. Sucede en las economías locales. Sucede en países no democráticos. Pero no sucede en la Web. No sucede en la economía digital.

Llámenme ingenuo si quieren, pero es algo que experimento y veo cada día y de forma creciente. Lo que se creó alrededor de la Web es un espacio virtual donde todos son iguales. No importa cuánto dinero se tenga. Los últimos éxitos empresariales que están en boca de todos no se construyeron alrededor de dinero, sino de buenas ideas, rapidez de acción y talento. No importa cómo se accede a Internet: puede ser desde un celular inteligente o desde un computador antiguo, puede ser mediante conexión ultra rápida de fibra óptica o con banda ancha básica. Pero una vez dentro, todos tienen acceso a la misma información, los mismos recursos y los mismos productos y servicios. Todos son iguales. La información es simétrica y nadie – nadie – tiene una posición dominante garantizada. Quien manda hoy puede perder mañana, en cuestión de días. El principal recurso económico, el conocimiento, es ilimitado y accesible a todos en igualdad de condiciones. El punto es cómo usarlo. Es como si, en la economía capitalista nos dijeran “¿Dinero? Ahí está, todo el que quiera. ¿Qué va a hacer con él?”. Reconocer al conocimiento como recurso es lo que hace de la economía digital una economía verdaderamente de libre mercado, pero que funciona como tal, porque cumple con las hipótesis sobre las que se basa.

La Internet ha transformado los negocios y las Sociedades, y seguirá haciéndolo a velocidad creciente. La economía digital está fundada en un principio que hasta ahora se ha cumplido año tras año: la “Ley de Moore”, por la cual cada 18 meses se duplica la capacidad de procesamiento sin subir el costo (de hecho, bajándolo). ¿Sabía que la capacidad de procesamiento de su Smartphone es superior a la que tenía Huston cuando el hombre aterrizó en la Luna? Una economía basada en ese paradigma no puede más que ser exponencialmente dinámica, y los datos avalan esta hipótesis. Desde que se creó, la economía digital ha estado creciendo año tras año en dos dígitos, generando 2,6 puestos de trabajo por cada uno que destruye, con puestos nuevos de mejor calidad. ¿Quiénes se benefician más? Las PYME y los profesionales independientes[1].

El cambio principal en la economía del conocimiento es la autonomía individual, permitiendo que las personas como consumidores se conviertan en personas como productores de conocimiento, de innovación, de energía... de alimentos. El concepto de una gran empresa donde las personas son trabajadores por cuenta ajena es obsoleto en la economía del conocimiento.

Los servicios profesionales centrados en consultoría están aumentando a tasas muy altas (lo sé: he estado allí durante los últimos 16 años!) Herramientas de fabricación capacitarán a las personas para hacer cosas desde su casa con tecnologías como la impresión 3D. Permitirán la fabricación de prendas de vestir a medida y personalizadas. A pequeña escala, la agricultura hidropónica residencial ya está siendo comercializada. En la economía del conocimiento (o digital), el 50% o más del valor del PIB será creado por individuos autónomos que son empresarios individuales y productores. Con herramientas informáticas conectadas a la nube, la gente puede hacer transacciones bancarias en tal magnitud, que los bancos no son necesarios. 

El siglo 21 es la era de Autonomía. Las ciudades se convertirán en estructuras distribuidas. La definición técnica de este tipo de organización es una arquitectura holónica y la gente son “holones” - agentes  independientes, pero interconectados y en cooperación. Los sistemas holónicos son sistemas distribuidos y son más rápidos, más confiables y económicamente más eficientes y baratos de operar que los sistemas centralizados. Internet es de por sí un sistema holónico, “el” sistema holónico actualmente en operación. Los computadores personales y los celulares son partes de un sistema holónico. Una democracia pura tiene voto holónico. Los sistemas naturalmente evolucionarán para convertirse en holónicos[2].

A medida que este "sistema" holónico se desarrolle, más y más personas se incorporarán a su independencia económica, trabajando en red. A medida que este sistema holónico se desarrolle,  el poder pasará desde grandes entidades (empresas, el Estado) a entidades distribuidas (la web, las personas conectadas en red, crowdsourcers). Como he escrito en repetidas ocasiones, esta web tiene una "voluntad propia", como la del anillo del Señor de los Anillos. Tiene su propia agenda. Corre con sus propios planes. Ha creado un valor gigante en muy pocos años, y un proceso de gran innovación en el que estamos viviendo, pero del que vemos solo los primeros pasos (la "Belle Epoque", que fue otra época de gran innovación, duró 70 años). Incluso puede pedir prestado el concepto de la psicohistoria de Asimov (aunque eso sería demasiado dramático, pero me entienden el punto).

Así pues, esta ola de innovación digital está trayendo consigo un nuevo paradigma de Sociedad. Puede que no sea evidente para muchos o la mayoría de las personas que trabajan y viven en la actualidad. No estaba claro para la gente que vivió en el siglo 19 cuando frente a ellos sistemas políticos de monarquías absolutas cayeron y fueron reemplazados por las democracias, y el mercantilismo fue superado por el capitalismo. Todavía no somos conscientes de que lo que está pasando ahora no ha sucedido hace miles de años: de hecho, desde que se inventó la escritura. Somos una raza social, por lo que  los paradigmas de la comunicación son hitos para permitir la transición en los avances en la humanidad. Tomó 7.000 años para que la escritura fuese masificable, con la invención de la imprenta. Tuvieron que pasar otros 500 años antes de que se pudiera decir que la nueva tecnología estaba disponible para un 30% de la población mundial, y pudiera ser considerada como un valor universal. Sin embargo, han bastado 20 años para que a la Web pueda acceder un 30% de la población mundial, y que haya sido declarada como "derecho humano fundamental" por las Naciones Unidas.

¿Por qué todo eso? Porque en la economía digital está la verdadera igualdad de oportunidades, especialmente para aquellos que son menos favorecidos. Poner por ello el foco del desarrollo en el talento humano es poner el foco en la verdadera igualdad de oportunidades.

Alfredo Barriga


[1] Internet Matters: the Net’s sweeping impact on growth, jobs and prosperity, Mc Kinsey Global Institute, May 2011
[2] Borrowed from my friend William Millner. Thanks, Bill!

La Economía Digital no es acerca de computadores


La Economía Digital no se trata de computadoras o Internet, aunque su mismo nombre así lo sugiera. Se trata de la asignación de talento, siendo el talento un activo intangible existente  en todo el mundo, el mayor recurso económico que tiene la humanidad, y el que más desperdicia.

¿Pueden imaginar cómo se vería la economía mundial si todas las personas de la Tierra trabajaran en lo que más talento tienen y más les gusta? He hecho esta pregunta a gente de todo tipo, a economistas, estudiantes, incluso un Presidente. Jamás he recibido una respuesta distinta del tipo “claramente, sería muchísimo mejor de lo que es ahora o podría serlo con los modelos actuales”. El hecho es, entonces, que por el solo hecho de no descubrir, desarrollar y distribuir los talentos existentes en el mundo, estamos generando un desperdicio económico, el mayor desperdicio de recursos jamás existente en la historia, porque ¿cuántos de los 7 mil millones de habitantes que tiene la Tierra trabajan en lo que más talento tiene y más les gusta?

Los modelos económicos que hemos sido capaces de desarrollar hasta hoy son más o menos eficientes cuando se trata de asignar activos tangibles como tierra, capital y trabajo, pero han fallado una y otra vez cuando se trata de asignar los activos intangibles como el talento o la creatividad. El resultado es una inmensa frustración de innumerables personas que nacen con talentos y nunca tienen la oportunidad ni de desarrollarlos ni de aplicarlos de acuerdo con sus afinidades. La confluencia de talentos y afinidades es lo que llama Ken Robinson “el elemento”. Así pues, se podría hacer la pregunta de otra forma: ¿Cuál sería el PIB del mundo su cada ser humano estuviera en su elemento?

Mucha gente con la que he conversado sobre esta materia la considera una utopía. Suena muy bien pero, ¿cómo se hace para que se produzca? ¿Cómo diseñar un sistema social donde cada niña y cada niño, desde pre kínder, es guiado para descubrir sus talentos y afinidades y dirigirlos hacia su elemento? Es ahí donde la economía digital juega su rol.

Desarrollando una educación personalizada basada en plataformas digitales se puede llevar a cabo esa misión, a la vez que se reducen costos. Para el año 2017 ya habrá herramientas de e-learning que podrán generar sistemas de aprendizaje personalizado[1]. No va a tener sentido hablar de “primero básico” o “segundo medio”: el alumno lo hará según su ritmo de aprendizaje.  Los alumnos aprenden, no “les enseñan”. Los profesores son mentores, no conferencistas. Cada alumno podrá seguir adelante con una malla curricular hecha de acuerdo a sus talentos y afinidades – no olvidando las bases, como castellano y matemáticas – detectadas en conjunto por profesor/mentor y padres y apoderados. El alumno será calificado por competencias demostradas, según las vaya adquiriendo.

Esto no supone que el alumno jamás pondrá sus pies en un aula. Supone que el aula está destinada a aplicar lo aprendido, con todos los alumnos presentes con talentos y afinidades con el ramo. Ello ayuda a su vez a que la clase sea más entretenida, porque todos comparten afinidades con el profesor/mentor y a éste le hace más fácil la labor de desarrollar esos talentos particulares de cada estudiante en esa asignatura. ¿Y qué pasa con los ramos que no dan y ahora se dan? No los necesitan. Y si los necesitasen en el futuro, ahí tienen diversas alternativas para aprenderlos, muchas de ellas totalmente gratis y online.
Introduciendo la acreditación de competencias en Internet, con mucha antelación las organizaciones de todo el mundo podrán detectar talentos que encajen con su misión, haciendo del trabajo un servicio fungible (atraviesa fronteras). Las oportunidades de trabajo serán globales, y los postulantes, de todo el mundo. De hecho el trabajo en sí será re definido: en vez de empleo por tiempo, será empleo por tareas. Un número creciente de personas no necesitará estar empleadas 100% con un empleador, ni en función de un contrato fijo. Trabajar por horas deja de tener sentido – es otra de tantas herencias de la Sociedad Industrial. Las tareas llevadas a cabo pueden ser evaluadas una por una, de la misma manera que los libros de Amazon son evaluados, o los vendedores en e-Bay son evaluados. Eso ya se hace en los portales de empleo freelance. Permite generar un “curriculum digital” personalizado, que supera la actual metodología de selección de personal.

Una economía basada en el talento significaría más oportunidades para todos, mejores trabajos y mejores ingresos. Supondría un mayor Producto Interno Bruto para todas las naciones. Supondría una mayor justicia social y un menor nivel de conflicto social.
Hacer del talento el principal recurso de la economía mejora también la naturaleza de la relación entre empleador y empleado, puesto que la generación de valor está en el empleado, empoderándolo. El talento produce más en un ambiente de trabajo motivador, lo cual hará que los empleadores busquen dicho ambiente. Google dejará de ser “la empresa aparte” en ese sentido: todos tendrán que trabajar de esa manera.

Hacer del talento el principal recurso de la humanidad mejorará también las relaciones entre las naciones. Los juegos de poder y los conflictos  en la historia han sido provocados por mala información entre las naciones y la codicia por los recursos tangibles. Puesto que los recursos pasan a ser intangibles y están en todas partes, y son propiedad de las personas que los llevan dentro (talento), la humanidad sacará rápidamente las cuentas que trabajar en armonía  lleva a un equilibrio donde todos ganan más que si trabajan por codicia personal (win/win)

Ese es el potencial que trae inherente la economía digital, ya que todo lo dicho solo puede funcionar a través de plataformas digitales. La economía digital es para la Sociedad del Conocimiento lo que la fábrica fue para la Sociedad Industrial. El talento es por naturaleza intangible, y el lugar donde lo intangible se manifiesta es hoy en día las plataformas digitales.

Un mundo donde todas las personas trabajen en aquello para lo que tienen más talento y más les guste ya no es una utopía imposible. Puede ser difícil llegar allí, pero vale la pena el esfuerzo, por todos los medios. El “botín” de esta lucha será un mayor bienestar económico y social para todos, algo que la raza humana se merece. Se nos ha regalado suficientes talentos como raza como para hacer de este mundo uno donde todos puedan vivir dignamente. Es nuestra ceguera en poner el acento en los recursos tangibles lo que ha impedido que hagamos de este un mundo mejor y en armonía. Y la economía digital viene para quedarse, cambiando por primera vez ese paradigma que nos ha acompañado desde que la humanidad inventó el fuego.

Alfredo Barriga


[1] Cif. “Getting smart: How Digital Learning is Changing the World”, de Tom Vander Ark, 2012