lunes, 5 de marzo de 2012

Modelos alternativos en la Educación

Como he explicado en otro blog, la educación pública es un invento de comienzos del SXIX y su precursor fue el movimiento conocido como “la iluminación”. La incipiente pero fuerte revolución industrial necesitaba urgentemente mano de obra  que no existía. De ahí surgió la idea - completamente revolucionaria y disruptiva en su momento – de formar personas con dinero de los contribuyentes. Todo fue concebido para producir el tipo de persona instruida que la revolución industrial necesitaba.

Con el tiempo fue cambiando la “malla curricular”, según evolucionaba el mundo, pero la “metodología” se ha mantenido intacta. Fue tomada de los conventos de la edad media. En esa época, anterior a la invención de la imprenta, en el convento había solo un ejemplar de libro. Un monje, por turno, era encargado de leer (lectio, “lecture” en inglés), al resto, el contenido del libro. La novedad en el caso de la educación pública fue el escalamiento y la masificación de la metodología, aplicado a todas las asignaturas, y la introducción de los exámenes o pruebas estandarizadas – éstas, prestadas de las Universidades en sus orígenes, Siglos XII y XIII.

La educación, tanto básica como media y superior, ha sido enfocada desde entonces como un “proceso lineal”, igual que una fábrica de montaje propia de la sociedad industrial. La estandarización de las mediciones mide el nivel “promedio” –peligroso concepto - alcanzado por cada alumno en cuanto a asimilación de materias. La Universidad o el colegio capacitan primero y acreditan después, los conocimientos y habilidades aprendidas, contra un sistema promedio y objetivo de medición de esos conocimientos y habilidades. Los títulos – de enseñanza básica, media o superior – acreditan un conjunto de habilidades y conocimientos, bajo un nombre que representa una parcela del saber y dice que la persona que posee dicho título está capacitada. ¿Qué es ser “ingeniero”, “médico”, “arquitecto “, “abogado”? En muchos casos, la sola posesión del título no es suficiente: se ha de tener la acreditación adicional del Colegio de Profesionales propio para poder ejercer.

Hoy el conocimiento se ha especializado y subdividido, y lo seguirá haciendo en la medida en que haya mayor cantidad de contenidos y mayores usos para cada sub especialización. Lo cual también está sucediendo. La Sociedad del Conocimiento requiere cada vez más de “talento”. El talento es el recurso más importante que existe en el mundo, y el que más se subutiliza. En parte, debido a que no es “medible”, por lo cual no está ni en los modelos económicos ni en las políticas públicas que mueven el mundo. Pero el talento que se requiere no es “promedio” ni “estándar”: es personal. El talento, además, es más productivo cuando trabaja en un ambiente competitivo a la vez que colaborativo. Eso es lo que requiere la sociedad del conocimiento – y que no está recibiendo.  

La economía y la competitividad de las naciones irán mejor en aquéllos lugares donde se use mejor los talentos inherentes de la población que existe. Y esto, requiere sistemas alternativos de educación. Personalizados, pero escalables. Enfocados al desarrollo del talento inherente de cada persona. Adoptados a la persona, no al revés. Y capacitado para trabajar interconectado, en red. El objetivo de los sistemas de educación por lo tanto debe ser el desarrollo de los talentos de cada alumno, y su inserción en una sociedad intercomunicada que trabaja en equipo.  

El colegio debe ser el lugar donde se descubren los talentos de cada alumno y se orientan hacia su desarrollo. Debe ser un lugar de encuentro, donde el alumno aprende a establecer vínculos y trabajar en equipo. Debe ser además un lugar donde recibe y desarrolla valores, que le servirán para orientar sus talentos hacia el bien común y apreciar el esfuerzo, la disciplina, el sacrificio, el rigor en la investigación. Y, por supuesto, un lugar donde “aprende a aprender”. Un ejemplo de este enfoque es The New American Academy, que pone el énfasis en la relación profesor-alumno desde una perspectiva de mentoría, y con una metodología interdisciplinaria en el aula (más de un profesor por clase)

La Universidad debe ser el entorno de profesionalización del alumno. Ya ha descubierto durante su estadía en el colegio cuáles son sus talentos. Ha sido entrenado en el rigor, la disciplina, el esfuerzo, el trabajo en equipo. Tiene una base cultural y teórica del conocimiento general. Ahora hará de todo ello una profesión. La Universidad entregará herramientas para profesionalizar al alumno. Le permitirá especializarse en materias que le son afines y en las que ha demostrado talento. Le permitirá generar un curriculum académico adhoc a sus talentos y afinidades, orientando todo lo que aprendió en el colegio hacia una profesión. 

Lo que Stanford hizo a fines del año pasado ha supuesto un nuevo paradigma, que podría cambiar el modelo de negocios de los cursos de formación profesional permanente. Stanford sacó cuatro cursos Online. Uno de ellos era sobre Inteligencia Artificial, dado por dos eminencias mundiales en la materia, profesores de Stanford. Las previsiones eran que se matricularían alrededor de 300 a 500 personas. Se matricularon 160 mil. Veinte mil personas aprobaron el curso, la mayoría independientes que no estaban cursando pregrado. Más de 400 tuvieron puntaje total en el examen final, la mitad de los cuales no eran de Stanford. Seis Universidades europeas dieron 4 créditos a los alumnos de sus universidades que aprobaron el curso. Con  ello, se creó un nuevo modelo de negocios donde todos ganan. Lo describe Steve Ruth en una conferencia que realizó el Information Technology and Innovation Forum (ITIF) la última semana de marzo, sobre la forma en que las TIC están cambiando los paradigmas de la educación superior. El modelo consiste en que profesores de renombre mundial, en conjunto con Universidades, generan cursos online, que pueden ser atendidos desde cualquier lugar del mundo. Las personas que no pagan reciben un certificado de asistencia. El resto paga por ser acreditado. Universidades distintas de la que generó el curso pagan un fee a la Universidad generadora de contenido para que se atienda a sus alumnos. Con ello, aumenta la cobertura de educación de pre y postgrado, los profesores renombrados ganan más, la Universidad generadora también y las Universidades que pagan un fee ahorran costos.

Harvard y el M.I.T. no se quedaron atrás, y acaban de anunciar conjuntamente la creación de una organización llamada eDX, cuyo objetivo es entregar versiones Online gratuitas de los cursos que se imparten en ambas Universidades. Su objetivo es llegar a millones a personas en todo el mundo.

Stanford apunta además a ofrecer Programas de Master of Science con su sello de calidad por precios tan bajos como US$2,000 anuales.

Este modelo permite visualizar que se generará un amplio y competitivo mercado de cursos, donde habrá tres roles: generadores de contenido, acreditadores y profesores/tutores. Al estar todos unidos en la red, habrá una amplia gama de alternativas de curso, generando incluso curriculae personalizadas por alumno. Con esos cursos “sueltos” se podrán armar Diplomados, Magister y Seminarios. El mercado crecerá exponencialmente, al reducirse sustancial mente los costos sin merma de la calidad.

Hablo de “modelos” y no de “un modelo” porque no creo que para la Sociedad del Conocimiento exista solo una forma de hacer las cosas. La realidad es que estos modelos alternativos de educación ya existen,  y  más están por llegar. Algunos están en etapa de prueba. Otros, en pleno desarrollo. Otros, en fase de plan piloto.

De algunos de ellos hablé también en mi blog anterior, como el concepto de “flipping the classroom” de la Khan Academy. Al menos 36 colegios ya han adoptado su paradigma. Sugata Mitra ha realizado impresionantes experiencias con “autoaprendizaje” por parte de niños de distintas edades, en lugares remotos donde no hay profesores.  Roger Schank es de la opinión que “los colegios no deberían existir”, y  ha generado ya al menos un posgrado (MBA) de “learning while doing” (hacer mientras se aprende), prácticamente 100% Online, con bolsa de trabajo incluida para cuando los alumnos egresen. Lew Perelman ha acuñado el término “Hyperlearing” (HL) para juntar tecnologías con conocimiento y fragmentar las unidades de aprendizaje. También aboga por algo “en vez” de la educación. Ya hay varios "startups" de colegios que ofrecen educación prácticamente gratis...



Se está lanzando durante 2012 la primera Universidad Virtual de élite, el proyecto Minerva, cuyo rector será Larry Summers (ex rector de Harvard, y ex crítico de la educación a distancia de élite mientras estaba en Harvard). Se basa en la idea de que el 90% de los postulantes a las 30 mejores Universidades de EEUU son rechazados, quedando un espacio enorme de buena calidad para cubrir, con buenos contenidos, buenos profesores y costos sustancialmente menores.

En Chile, tenemos a The Think Academy que ha llevado la malla curricular oficial del Ministerio de Educación a una plataforma 100% online, permitiendo que los más avanzados vayan más rápido, y los menos avanzados vayan a su ritmo con mayor apoyo.

En Uruguay, el Plan Ceibal, consistente en entregar un notebook a cada alumno provocó una "revolución digital" en el aula, y aunque inicialmente tuvo fuerte resistencia en el profesorado, las bondandes del sistema hicieron que hoy no sea ampliamente apoyado. Otro tanto hizo Portugal con el "Proyecto Magallaes", con idénticas dificultades y igual éxito. Argentina y Venezuela se están sumado a este nuevo paradigma. En Chile, una experiencia exitosa ha sido el Proyecto Wilan, impulsado por la ex alcaldesa Carolina Plaza, que entregó un notebook por alumno en colegios con alumnos socialmente vulnerables, y donde se repitió el mismo patrón: resistencia inicial, aprobación y éxito. Wilan permitió una mejora del 67% en la tasa de aprobación en la prueba neurolingüística para niños de 4° básico, y una mejora del 25% en la prueba SIMCE - la prueba nacional de asimilación de contenidos.

En definitiva, ya están en marcha múltiples iniciativas en varios lugares del mundo, para cambiar el paradigma del aula de clases, y cada día se están incorporando otras nuevas, a una velocidad creciente. Pienso que este movimiento para cambiar la eduación va a tomar cuerpo seriamente en un plazo de 5 años.

Pienso también que, al menos en la educación superior, se va hacia un modelo de fragmentación por el cual los alumnos podrán tomar asignaturas para armar cada uno su carrera acorde a sus talentos, afinidades y necesidades, y las Universidades serán centro de integración y acreditación de talentos más que de instrucción. Eso sí, seguirán investigando. Habrá más y mejor educación superior, a una fracción del costo actual.

En lo que he encontrado consenso transversal  en todos los países donde he preguntado, es que el modelo actual simplemente ya no sirve. Y que es necesario comenzar cuanto antes a moverse en otra dirección.

Participando en debates de TED en LinkedIn he descubierto también que los problemas de los profesores en Chile no son distintos de los problemas de los profesores fuera de Chile; ni tampoco lo son los problemas de los directores de colegio; ni el financiamiento público de la educación básica, media y superior; ni el problema del endeudamiento de los estudiantes universitarios. Son problemas mundiales.  

Alfredo Barriga
Knowledge.cl

3 comentarios:

  1. Estos si son comentarios utiles y simplemente explicados para todas las personas y nos ayuda a tener una base de conocimiento para poder opinar y participar con propiedad.
    Muchas gracias por este conocimiento.

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    1. Muchas gracias a ti y a los cientos de personas que ya han leido el articulo, desde muchos paises del mundo - de hecho, España es de donde recibo mas lectores

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  2. Gracias por compartir :)
    Muy bueno!!

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